martes, 9 de junio de 2026

Laura: Cuando me lo quito todo Parte X

 Después de transformar a Edgar en Claudia, volvi a salir con Hannah. Mientras tanto, con Hanna las cosas se habían puesto más serias. Ella estaba completamente enamorada de “Laura”. Me regalaba ropa muy femenina  (la cual me habia adaptado a usar debido a que no tenia eleccion), me llevaba a comer donde yo quisiera aunque este cuerpo no pudiera comer como mi cuerpo de hombre, me follaba con pasión, haciamos tijeras y me trataba como su novia favorita. Yo había empezado a sentir algo real por ella, pero cada noche me recordaba que esa vida no era mía. No podía seguir engañándola. Cada vez que Hanna me besaba o me hacía el amor, sentía culpa. Sabía que tenía que recuperar mi cuerpo original antes de que fuera demasiado tarde.

Esa noche, después de pasar la tarde con Hanna y sentir cómo me abrazaba con cariño, y estarnos manoseando ambas todos nuestros cuerpos de una forma tan dulce, tomé la decisión definitiva. No podía postergarlo más. Tenía que recuperar mi cuerpo esa misma noche, aunque tuviera que arriesgarlo todo.

Habían pasado casi tres semanas y Laura (dentro de mi cuerpo) no tenía ninguna intención de revertir el cambio. Disfrutaba demasiado de su nueva vida. Y yo queria regresar a mi vida, el hecho de ser una vieja y haber perdido mas de 10 años con este intercambio me aterraban y peor siendo una prostituta, aunque he tenido mis buenos momentos como con Hanna ya que me gusta esa relacion aunque sea lesbica sin poder tener mi miembro pero es una persona linda, dentro de todo lo malo siempre hay algo bueno y ha sido ella, solo que con mi plan de volver a mi cuerpo nose como hare con Hannah despues pero primero debo recuperar mi vida.

Esa noche decidí arriesgarlo todo. Queria intentar volver a mi cuerpo original, Me vestí de forma extremadamente provocativa: un vestido negro cortísimo y ajustadísimo que apenas cubría mis nalgas, y un conjunto de lencería de tres piezas con encaje floral y detalles de tiras elásticas en color verde esmeralda. Me puse tacones altos, me maquillé exageradamente y me solté el cabello rubio. Parecía una puta buscando cliente. Por lo que en el barrio nadie iba a ver raro eso.



A las 2:30 de la madrugada no toqué la puerta. Usé la copia de la llave que  a veces dejaban escondida entre dos maceteras y entré sigilosamente a mi antigua casa. Por suerte parecia que aparte de mi antiguo cuerpo no habia nadie mas. Subí las escaleras con cuidado y abrí la puerta de mi habitación.

Ahií estaba ella: mi cuerpo, recostado en la cama con auriculares, concentrada en un videojuego online, me imagino que para fingir ser yo jugando con amigos y que nadie se diera cuenta.

Me lancé sobre ella por sorpresa. Laura reaccionó con brutalidad. Usando la fuerza de mi antiguo cuerpo, se levantó con violencia y me empujó contra la pared. Forcejeamos ferozmente. Me dio un codazo en las costillas y me agarró del cabello, del cual me arrepenti de haberlo andado suelto dado que es una debilidad, Intenté arañarle la cara con las uñas largas de puta que tengo ahora, pero ella me sujetó ambas muñecas con una sola mano y me inmovilizó contra la pared.

En medio de la pelea, ella me levantó el vestido, me bajó el conjunto de lenceria de un tiron y, sin piedad, me abrió las piernas y me metió la verga completa de un solo empujón. Mientras me apretaba mis tetas.

Grité de dolor y rabia. Como era posible que mi cuerpo me estuviera follando. Ella empezó a embestir con fuerza rapidamente mientras en segundos se le erectaba su miembro, sujetándome contra la pared mientras me penetraba profundamente. Sus embestidas eran salvajes y rápidas.

—¡Así te gusta, puta!, para eso viniste como una puta y te doy lo que quieres —gruñó con mi voz, sin dejar de follarme.

Forcejeé, arañé y me retorcí, pero ella era mucho más fuerte. Me tenía completamente dominada, con el nepe bien metido dentro de mí. En medio de una embestida profunda, aproveché que tenía su cara muy cerca y lo besé con toda mi furia y desesperación.

El beso fue agresivo y prolongado.

En ese preciso momento, mientras su nepe seguía dentro de mi vagina, el intercambio comenzó.

Sentí el tirón brutal en el alma. Todo mi ser se sacudió violentamente, pero nuestros cuerpos permanecieron conectados. Su nepe seguía enterrado profundamente dentro de mí mientras las almas cambiaban de lugar.

El placer y el shock se mezclaron de forma abrumadora.

Cuando el intercambio terminó, yo estaba de vuelta en mi cuerpo… pero Laura (ahora en su cuerpo de milf) seguía teniendo mi nepe dentro de su vagina. Y yo, recién regresado a mi cuerpo masculino, no pude controlarme.

La sensación fue demasiado intensa. Después de semanas sin tener pene, sentir de nuevo esa calidez apretada y húmeda alrededor de mi verga me volvió loco. Mis caderas se movieron por instinto y, sin poder evitarlo, empecé a correrme dentro de ella con fuerza.

Gruñí fuertemente mientras me vaciaba por completo en su coño, chorro tras chorro. No podía parar. Era una sensación abrumadora, casi dolorosa de lo placentera que era después de tanto tiempo.

Laura, ahora de vuelta en su cuerpo de milf, abrió los ojos con horror al sentir cómo me corría dentro de ella y volvia a ser una milf despues de pensar que habia dejado esa vida atras tras haberse adaptado a mi nuevo cuerpo.

—¡NOOOOOO! ¡MALDITO HIJO DE PUTA! —gritó, sintiendo mi semen caliente llenándola.

Me quedé jadeando, todavía enterrado profundamente dentro de ella, con las piernas temblando por el orgasmo tan intenso.

La miré desde arriba, todavía con mi nepe dentro de su coño, y le dije con voz ronca y llena de odio:

—Bienvenida de nuevo a tu verdadera vida… puta, bueno a la que siempre has tenido jeje, que bien se siente ser joven nuevamente al fin ya no soy una vieja.

Continuara... 

Disculpen los años de espera pero aqui vamos con una entrega mas, comenten que esperan que pase o quieren que suceda en el proximo capitulo.